Lo que comenzó como una simple idea en la cocina se convirtió en algo mucho más grande. Dos de nuestras colaboradoras más jóvenes, Deb y Grace, pasaron la tarde horneando galletas. No solo por diversión, sino por una causa en la que creen profundamente.
Con una mesa llena de dulces caseros y corazones comprometidos, motivaron a amigos, vecinos y seguidores de Fundación Valdez a sumarse al esfuerzo. ¿El resultado? Increíble. Logramos recaudar más de $900, que se destinarán directamente a apoyar a estudiantes y escuelas en comunidades rurales de El Salvador.
Cada dólar representa mucho más que una venta de galletas. Son cuadernos para un aula. Es acceso a internet para un estudiante que quiere salir adelante. Es una muestra clara de que los pequeños actos de generosidad pueden generar un gran impacto.
Estamos muy orgullosos de Deb y Grace por tomar la iniciativa y recordarnos que nadie es demasiado joven para marcar la diferencia. También estamos profundamente agradecidos con todos los que apoyaron esta venta, ya sea comprando galletas, compartiendo la causa o enviando palabras de aliento.
Gracias por creer en nuestra misión. Su apoyo nos acerca cada vez más a un futuro en el que cada niño y niña en El Salvador tenga acceso a una educación de calidad.